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CANACO
Crónica periodística Crónicas periodísticas 2026

Boulevard de Chetumal, retrato de ensueño

Por Jesús Quintanilla Osorio

Portada de «Boulevard de Chetumal, retrato de ensueño»

Resumen

Esta crónica recorre el Boulevard Bahía de Chetumal y retrata su belleza natural, sus paisajes y la vida cotidiana. A través de la mirada de quien lo camina, se evocan sus amaneceres, la bahía, la brisa, las tradiciones y los sabores que forman parte de la experiencia chetumaleña.

La crónica

Atardecer en el Boulevard Bahía de Chetumal

Bordeando la ciudad capital de Chetumal, como entrada del caribe a México, es vivir una experiencia única. Los espectaculares amaneces en este hermoso girón del sureste, nos deja sin aliento. Si caminas por esta maravilla, puedes observar la bahía en todo su esplendor. Ya sea con aguas agitadas o cuando la quietud la hace aparecer como un espejo, y las aves, gaviotas que parecen papalotes alados y la refrescante brisa que suele enjugar el sudor de inmediato. Con una extensa longitud, siguiendo su contorno puedes llegar hasta la cercana población de Calderitas, y avistar la isla de Tamalcab o navegando a San Pedro, la isla bonita te vas a encontrar con el segundo hueco más profundo del mar, lleno de misterio y belleza, y los peces multicolores le dan un ambiente mágico al lugar.

Si caminas al amanecer en sus adoquinadas aceras, verás a muchos ejercitándose, y si por las tardes, alguien pasea a su perrito con una correa, o solamente están sentados viendo caer la noche, y ya se están instalando puestos de marquesitas, un delicioso cucurucho dulce relleno de queso de bola, una aventura de sabor, o unas sachipapas o unos ricos hotdogs. Si lo recorres en automóvil, hay vida durante el trayecto, con muchos paseantes en sus vehículos y hasta un bus acondicionado para darte una vuelta y disfrutar la vista. Frente al palacio de gobierno la explanada de la bandera y el reloj de la ciudad, y más adelante, frente al centro social Bellavista, el faro de Chetumal, testimonio antiquísimos de su herencia de pescadores, incluso el monumento al pescador y la estatua de Don Lázaro Cárdenas, a un costado del Congreso estatal le dan un atractivo especial.

El boulevard bahía de Chetumal es la entrada del caribe mexicano, y nos llena los ojos con la singular belleza de su vista. Mudo testigo de otras épocas, tiene todavía unos cañones evocando la pretérita guerra de pasadas batallas, e incluso, zonas de esparcimiento donde puedes descansar. Artísticas figuras en sus camellones dibujan colores.

Visitar el boulevard bahía de Chetumal es asomarse a un espacio de belleza y tranquilidad, y disfrutar de una valiosa experiencia, que te dejará bellos recuerdos de esta mágica ciudad, vestida de tradición y paz.